¡YO SÍ DIEZMO! (I)

El título de esta reflexión es altamente pretencioso. Cabalmente digno de un fariseo puro; más o menos como de la casta de Saulo de Tarso. En la primera carta del apóstol Juan a la iglesia de Cristo en general, se menciona este pasaje: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y …